Cuando te sientes sola en tu cuarto, que parece que todo se te hace grande. Cuando quieres taparte con las mantas de la cama y no levantarte nunca más. Cuando lloras hasta no poder más y nadie está ahí para abrazarte. Cuando sientes frío y nadie está ahí para remediarlo. Cuando sientes que eres tan imperfecta que parece que estas hecha de pedazos de cosas imperfectas. Cuando gritas, gritas para que te ayuden, para que te levanten, para que te abracen, para que te hagan reír para darte calor... y nadie responde, es cuando realmente te das cuenta de lo sola que estas.
Todos te sonrien, te abrazan, te hablan y están contigo cuando las cosas están bien. Cuando algo se tuerce, cuando algo falla, pareces que todas las personas que estaban contigo han desaparecido y aunque estén ahí, no las ves, no las ves porque no están a tu lado cuando verdaderamente lo pasas mal. Desaparecen como las mariposas en el invierno. Como las flores que se esconden del invierno.
