Queridos bloggers

viernes, 16 de octubre de 2015

Running

Escuchando una canción por casualidad en la tele, me sentí realmente identificada con la letra, ya no solo con la letra sino también con el videoclip una vez que llegué a verlo.
Muchos dicen que muchas personas tienen los sentimientos escondidos, entumecidos, que nos sentimos como en una burbuja, que casi no escuchamos o no lo queremos hacer, que estamos como debajo del agua donde todo se atenúa y donde todo se esconde. Pienso que estas así y en parte yo también, pero tenemos una clara diferencia y es bastante fácil de aclarar.
Yo he tenido esa sensación y me he sentido como debajo del agua, me he llevado tiempo sintiendo esa sensación de vacío, escuchando y viendo las cosas como que no pasaban a mi alrededor, viendo las cosas pasar a cámara lenta y sin siquiera ponerme a pensar lo que sucedía, simplemente me daba igual, me daba igual todo, que nada me llenaba, que mis sentimientos estaban entumecidos, atenuados y al fin y al cabo que estaba quemada y oxidada;  alguien llegó a hacerme sentir así y estuve meses engañándome a mi misma y no queriendo creer lo que he dicho anteriormente, digamos que lo que realmente me pasaba era que estaba perdida y no quería afrontarlo... hasta que te conocí, maldigo y bendigo ese día. Me hiciste despertar, abrir los ojos, mirar la realidad, ver que había más mundo, que había mas personas maravillosas con las que encontrarme, que tenia una larga vida por delante, me enseñaste nuevos lugares, me enseñaste que hay personas que sí te escuchan , que te comprenden y que te animan, y sobre todo me enseñaste que después de que te rompan el corazón y creer que nunca más va y vas a volver a ser lo que antes era y eras, que puedes llegar a sentir de nuevo, me enseñaste que puedes volver a ilusionarte, me devolviste lo que era.
Por eso ahora ya no lo niego, no corro de lo que tengo aquí, no corro de lo que siento porque no puedo escapar, porque es así "llega un momento en que sólo puedes rendirte, no puedes elegir, cuando te preguntas qué te está pasando, ya estás dentro" y muchos dicen que no puedes detener algo que ya está contigo. Y odio esa sensación de decir, joder que duro es ver que todo lo que quieres se te escapa entre las manos. Entender que tú ya no ... y que yo sí. Y he decidido que a partir de ahora no quiero a nadie, no quiero a nadie aquí a mi lado; que podre admitir lo que siento que ya no podre correr de lo que tengo dentro, y que sé que aun no estoy cansada, que puedo seguir luchando pero es así, he decidido que no quiero a nadie, a nadie aquí a mi lado, de momento, no. Y que seguiré contigo o sin ti. Y es que es todo como un huracán dentro de mi. Y también sé que tengo que dejarte ir, no puedo obligar a nadie a que esté o permanezca junto a mí, así que no te pondré objeciones cuando quieras hacerlo, a cambio de que tú tampoco me las pongas cuando yo quizás me quiera marchar, o que me dejes marchar.
Por otro lado, lo que antes comentaba, tenemos una clara diferencia y es que pienso que aún no tienes despertados tus sentimientos, aún sigues bajo el agua, impidiendo ver lo que hay a tu alrededor, negando quizás muchas cosas y quizás huyendo de mí. Corriendo, estás corriendo y corriendo y nunca puedo alcanzarte. Sólo te pido un favor: no reduzcas y conviertas nuestros recuerdos en polvo, por favor no los entierres, no nos entierres.
Y es que tú estas corriendo y yo ya no estoy corriendo, simplemente me cansé de hacerlo, y estoy dispuesta a perder y a perderme, y si pierdo, lo pierdo todo pero estoy dispuesta a ello, he superado el temor, he superado mis miedos, aún sigo de pie. Y tú no.
Y es que estamos tan cerca pero a la vez tan lejos, te siento tan cerca pero a la vez tan lejos de mí, que estamos casi tocándonos pero sin llegar a hacerlo.




jueves, 8 de octubre de 2015

Jodido bucle

Me siento otra vez en ese dichoso bucle, del que no salgo o quizás no quiera salir. Siento que se vuelve a repetir la dichosa historia de nuevo y no estoy dispuesta a permitirlo. Estoy cansada de muchas cosas y de entre todas esas muchas cosas se encuentra lo que viene siendo ser yo, tener ese lado de que nada se me escape de las manos, de que nada se me resista, de luchar por ello hasta la muerte o que desfallezca. Pero últimamente no tengo ganas de ser así y me sorprendo a mí misma comportándome directamente de esa misma manera. Realmente pienso (o quiero creer que no) que esta vez no será así, que seré más fuerte ya que no soy la misma y he evolucionado. Esta vez sí que he pegado los cimientos de mi infraestructura con pegamento del fuerte y he escrito los papeles de mi vida que una vez perdí con tinta permanente. Me prometo a mí misma que no me volveré a fallar que estaré siempre para mí... pero joder... dichoso bucle... me estás volviendo loca, me siento de nuevo en una montaña rusa de emociones y sentimientos... a veces te quiero hasta decir basta y a veces te odio también hasta más no poder. Supongo que por eso te llamo bucle porque no hay forma de parar lo que provocas en mí, a veces me canso de ti, llegas a ser demasiado pesado y odioso, créeme, lo eres, pero sigues ahí a pie de guerra y te resistes a marcharte de mi lado... realmente pienso que si te fueras todo sería más fácil, pero tampoco quiero que te marches. Querido bucle me ahogas y me das fuerza, me haces sentir frustrada y a la vez emocionada, me das vida y a la vez me la quitas, me haces sentir alegre y a veces triste. Me encanta cuando sonríes y te hago reír con mis payasadas, me encanta cuando me picas y finjo enfadarme como una cría y sé que no somos nada y nunca lo seremos pero como dice una cita de un libro:
He aprendido que el arte puede ser bello y desgarrador al mismo tiempo (como tú)
He aprendido que si una persona te quiere de verdad, es capaz de esperar a que tú la quieras a tu vez (Quizás pueda prometerte eso, aunque también puedo prometerte cansarme de ti como seguramente haré y llegará ese día, quizás solo quizás pueda esperarte)
Y por último he aprendido que la intensidad con la que deseas algo no determina el que lo consigas o no; que un <<no>> puede ser insuficiente; que la vida no es justa; que tus padres no siempre pueden salvarte; que, a veces, nadie puede. (Quizás nadie puede salvarme ya de este dichoso bucle o quizás sea trabaja mío y solo mío porque nadie puede salvarte salvo tú misma, y creo que no podré si no soy yo la que me salve a mí misma)


martes, 6 de octubre de 2015

Un poco.. de mí

Después de años sin escribir en este lugar que solo lo reservo para mis pensamientos, vuelvo a escribir. Vuelvo a escribir sentada enfrente del ordenador pero esta vez no soy la Tere de hace dos años, sentada escribiendo, me he dado cuenta que esa Tere ya pasó de largo, se ha marchado para no volver, se ha transformado, convertido en algo más soberbio que lo que era antes. Y me doy cuenta que mientras más mayor te haces o mientras más pasa el tiempo más miedo adquieres, más temores e inseguridades te invaden, te hacen una visita nocturna y a veces hasta por las horas corrientes del día, algunas noches esas inseguridades se quedan y te acompañan durante toda la noche, para que no te sientas sola ¿sabes?. En fin la vida es un duro y jodido camino que todos tenemos que recorrer algunos con menos piedras que otros, algunos con menos inseguridades y temores que otros pero que todos al fin y al cabo tenemos que recorrer mientras que en el transcurso del recorrido acogemos como si fueran bienvenidas a toda clases de sentimientos, miedos, inseguridades, esperanza, amor, desamor, odio, soberbia... y muchos más.
Yo como siempre igual de soberbia que siempre, e incluso creo que ahora más que nunca. Tras haber pasado este año por lo que he pasado, todo ha cambiado. Creo poco en el amor, al fin y al cabo todo empieza y todo acaba, así como empieza acaba terminándose, después de todo, todo tiene fecha de caducidad queramos verlo o no, todo termina terminando y por muy duro que te sea tienes que marcharte y dejarlo ir porque marcharse es duro... pero cuando te acabas iendo es lo más sencillo del mundo.
Algunas veces me pregunto ¿Y ahora quien me arropara todas las noches? ¿Quién se meterá conmigo y me hará enfadar como una niña pequeña? ¿Quién me hará sonreír? ¿Quién me acompañara en los días que haga frío? y aunque parezcan preguntas muy difíciles de responder, son las más sencillas de responder, yo por lo menos tengo la respuestas a todas ellas. Seré yo quien hará todo por mí, me he llevado muchos años anteponiendo a mi a otras personas y ya no estoy dispuesta a hacerlo, seré yo quien me quiera y seré yo quien me quiera más sobre todas las cosas.
Pero como suele pasar y como suelo ser yo, porque aunque ya no sea la misma hay cosas que no se han ido, cosas que me hacen ser tan yo... que a veces me odio a mi misma... pues eso como suele pasar hay cosas que se me escapan de mi control cosa que odio, esa cosa llamémoslo alguien no puedo controlar y me cabrea y me desquicia ya que me rompe todos esos esquemas que me he reconstruido para no flaquear ante ese alguien; llevo meses haciendolo, meses zambullida en un bucle del que no soy capaz de salir y que me pregunto si algún día saldré de él, lo cierto es que ya no lo sé, dicen que a veces ya no puedes negar ni rechazar lo que ya forma parte de ti, y en mi caso creo que ya no puedo seguir negando lo evidente y lo único que puedo hacer es rendirme y asumirlo.
Ahora más que nunca es cierto la frase que tanto me gusta que tanto me caracteriza y que tan presente está en mi vida: Amar es destruir y ser amado es ser destruido. Y no hay cosa más cierta que esa ya que si empiezas a amar a alguien o ya le quieres es una debilidad más en tu vida, cada persona o cada cosa que amamos son grietas en nosotros por las que por culpa de esas grietas puedes romperte, puedes quedarte sin hilos que te aten.
Muchas personas me dicen que a que le tengo tanto miedo, que porque no disfruto de la vida, del ahora y del momento, que porque tengo tanto miedo y es que... un mundo sin miedo, imposible.
Y ahora tengo unas citas de unos libros que me define tal y como estoy ahora:
 Qué ironía: todo lo que soy, incluido aquello en lo que antes creía, se me escapa ahora entre los dedos. - Tan cerca
Dices que tengo miedo de estar solo, y es verdad. Tengo miedo, y no es algo de lo que esté orgullosoUn beso en París
Cuanto más sabes quién eres y lo que quieres, menos te afectan las cosas - Un beso en París