Despacio me pusiste todo en su lugar, como todo era antes, como un juego para armar. Empezaste corrigiendo males al azar, como el barro, el alfarero. Conquistaste, despacio. Colocaste besos justamente en el lugar, cirugía para curar las heridas que dejó el pasado sin sanar. Y en el caos del infierno, instalaste tu gobierno, y arrasaste... despacito.
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