Cuando odias a alguien, siempre vas a tener algún argumento válido para odiarle, cuando no lo tienes, es pura envidia. Cuando odias a alguien, te da igual lo que diga, pero de verdad; cuando te molesta o te afecta, tienes envidia insana. El odio no te permite mentir, la envidia es una mentira, se alimenta de sonrisas falsas y falsos cumplidos.
El odio suele ser recíproco. Lo mejor de odiar a alguien es que siempre vas a verle más defectos que a ti mismo, con lo cual tu autoestima subirá como la espuma. Os animo a que odiéis un poquito, que no es malo, como todo en esta vida, tiene sus beneficios en su justa medida, pero si abusais del odio acabareis odiando a todo y a todos y a vosotros mismos también.
El odio te ayuda a saber que euieres de lo que no, la envidia, simplemente te corroe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.