Me siento otra vez en ese dichoso bucle, del que no salgo o quizás no quiera salir. Siento que se vuelve a repetir la dichosa historia de nuevo y no estoy dispuesta a permitirlo. Estoy cansada de muchas cosas y de entre todas esas muchas cosas se encuentra lo que viene siendo ser yo, tener ese lado de que nada se me escape de las manos, de que nada se me resista, de luchar por ello hasta la muerte o que desfallezca. Pero últimamente no tengo ganas de ser así y me sorprendo a mí misma comportándome directamente de esa misma manera. Realmente pienso
(o quiero creer que no) que esta vez no será así, que seré más fuerte ya que no soy la misma y he evolucionado. Esta vez sí que he pegado los cimientos de mi infraestructura con pegamento del fuerte y he escrito los papeles de mi vida que una vez perdí con tinta permanente. Me prometo a mí misma que no me volveré a fallar que estaré siempre para mí... pero joder... dichoso bucle... me estás volviendo loca, me siento de nuevo en una montaña rusa de emociones y sentimientos... a veces te quiero hasta decir basta y a veces te odio también hasta más no poder. Supongo que por eso te llamo bucle porque no hay forma de parar lo que provocas en mí, a veces me canso de ti, llegas a ser demasiado pesado y odioso, créeme, lo eres, pero sigues ahí a pie de guerra y te resistes a marcharte de mi lado... realmente pienso que si te fueras todo sería más fácil, pero tampoco quiero que te marches. Querido bucle me ahogas y me das fuerza, me haces sentir frustrada y a la vez emocionada, me das vida y a la vez me la quitas, me haces sentir alegre y a veces triste. Me encanta cuando sonríes y te hago reír con mis payasadas, me encanta cuando me picas y finjo enfadarme como una cría y sé que no somos nada y nunca lo seremos pero como dice una cita de un libro:
He aprendido que el arte puede ser bello y desgarrador al mismo tiempo
(como tú)
He aprendido que si una persona te quiere de verdad, es capaz de esperar a que tú la quieras a tu vez
(Quizás pueda prometerte eso, aunque también puedo prometerte cansarme de ti como seguramente haré y llegará ese día, quizás solo quizás pueda esperarte)
Y por último he aprendido que la intensidad con la que deseas algo no determina el que lo consigas o no; que un <<no>> puede ser insuficiente; que la vida no es justa; que tus padres no siempre pueden salvarte; que, a veces, nadie puede.
(Quizás nadie puede salvarme ya de este dichoso bucle o quizás sea trabaja mío y solo mío porque nadie puede salvarte salvo tú misma, y creo que no podré si no soy yo la que me salve a mí misma)
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